POSITIVISMO Y NEUROCIENCIA – Por Gustavo De La Ossa Gracia

Gustavo De La Ossa Gracia


Se tiene la idea equivocada que el positivismo, nació de las entrañas de las ciencias penales y para ilustración comento que hace más de un siglo, surgieron en Europa diferentes movimientos con diferentes pensamientos sociales, amoldados a la coyuntura histórica de cada tiempo, uno de los más importantes y que ha quedado registrado en la historia universal, es el iluminismo, al despertar los intelectuales en el viejo continente, para hacer- sentir sus creatividades intelectuales, con pretensiones de posesionarse en mejor nivel social y con tendencia utilitarista, después surge, otra forma de pensamiento de orden social, EL POSITIVISMO, se le considera la ideología de la naciente para la época de la burguesía industrial, teniendo como modelo dicho pensamiento en el cuál, el orden social, es un absoluto, que no admite cuestionamiento, pregonando que la relación causa-efecto, explicaba los fenómenos sociales, al que llamaron los positivistas, modelo etiológico, toman métodos científicos para el estudio de los fenómenos naturales y basados en el empirismo.
Ese pensamiento colectivo, al que llamaron positivismo en Europa, tuvo influencia en el campo de la ciencia penal, para entonces en pañales o casi nulo, en poner en práctica en esa disciplina, métodos científicos para el estudio del delito y principalmente del delincuente, y, fue así, que el jurista alemán Binding inició a adaptar dicho pensamiento al derecho penal, pero reduciéndola a la norma, cómo hecho absoluto observable y respecto al cuál había que establecer un modelo explicativo basado necesariamente en principios dogmáticos.
Ya comenzada la adaptación de esa corriente de pensamiento en el seno del derecho penal, fue cuándo, un famoso, médico criminólogo, nacido en la ciudad de Verona Italia, más o menos para el año 1845 qué al crecer, se trasladó a vivir, a la ciudad italiana de Turín, capital de una de las regiones más importantes de Italia, PIAMONTE, el personaje se llamó, CESARE LOMBROSO, por su inquietud y fascinado por las ideas del positivismo, se dedicó al estudio científico, del delincuente, ¿por qué algunas personas delinquen con frecuencia? Dicho estudio los hizo dentro de la población carcelaria en toda la geografía de Italia, observaciones externas de la fisonomía del delincuente, igual, con exploraciones internas de los mismos, y, estableció, que las personas encarceladas con tendencia a delinquir o que delinquían con frecuencia, presentaban estigmas morfológicos, una forma de cráneo peculiar, estructura del cráneo que sólo aparecen en esa clase de delincuentes, en la región del occipital, al que llamó o se llama, no lo recuerdo bien, pero me parece, FOSETA OCCIPITAL, estructura que en otras personas, sin tendencia al delito, carecían o carecen, creando de su propia autoría, el llamado, delincuente nato, persona que nacen para delinquir o con esa inclinación, determinó, Lombroso, un cambio del concepto del LIBRE ALBEDRIO, que significa que toda persona, sin excepción goza de voluntad libre, es decir, pueden actuar libremente en cualquier sentido o de abstenerse de actuar, nacen dotados de voluntad libre, exento de defectos, al determinismo, que explica que algunas personas, nacen con voluntad condicionada, es decir, negó el libre albedrio para adoptar el determinismo en las personas con delincuencia heredada, ellos delinquían por causas patológicas, del que se le tenía que considerar por ser anormales y no normales.
Los postulados de Lombroso para el año 1909, año en que murió, tuvo gran apogeo, sólo se hablaba en esos tiempo en la academia, de esos postulados, que el mismo Lombroso, bautizó con su apellido y así se registran en la historia y en la literatura del derecho, POSTULADOS DE LOMBROSO y se extendió la importancia de su teoría, después de su muerte, por más de 50 años, pasado ese tiempo se oscureció el derecho penal olvidó esos postulados, en tiempos modernos hay un asomo de revivir los criterios Lombrosianos por obra de la NEUROCIENCIA, disciplina que se encarga de estudiar el cerebro y el sistema nervioso, sobre los estudios del cerebro, viene concluyendo la neurociencia que hay sujetos que vienen configurados para delinquir, que algunos daños cerebrales condicionan la acción delictiva, es decir, que lo predisponen por su conformación cerebral, al delito, son nuevas realidades, que nos hace pensar en que el derecho penal se verá precisado a evolucionar y a adaptar esos conceptos en el plexo normativo contenido en la ley penal, más aún cómo bien sabemos que según el moderno derecho penal, basada en la responsabilidad subjetiva y no en la objetiva o por la simple causación del resultado, para imputar un delito a un sujeto, se necesita que su actuar haya sido producto de una voluntad libre, del que le dé opción de comportase de manera diversa conforme a derecho, si, la persona por causas orgánicas o patológicas, no le permite comportarse de otra forma o tener la alternativa, de actuar conforme o contrario a derecho, no se le puede imputar delito, al menos en condición de imputable, podría ser en condición de inimputable, la neurociencia estaría en mi opinión y que no vaya ocasionar disgusto, en poner punto de debates en los tiempos actuales, casos, cómo el de Garavito, el violador de más de 100 niños en Colombia y otros, nada raro tiene que por la grave anomalía congénita no se le pueda condenar.
Voy a aprovechar explicando, que está en vigencia en el código penal colombiano, una circunstancia de menor punibilidad, que en la ejecución del delito, haya influido, causas orgánicas, existen enfermedades que pueden dar lugar a reacciones violentas, el diabético es propenso a la ira y puede delinquir atrapado por esa emoción, del que hay tener en cuenta señores fiscales, hasta en esos mínimos detalles, que sí se desatienden se propicia a la materialización de injusticias, al procesar al juzgar y condenar a una persona, cómo si hubiera actuado en condiciones normales, cuándo, no lo fue.

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