Anécdota de sabios antiguos – Por Gustavo de la Ossa Gracia

Gustavo de la Ossa Gracia

EL PROBLEMA DE ARQUIMEDES

Nos remontamos al siglo I A.C., el romano, Vitruvio, es quién se le atribuye la documentación del siguiente, anécdota, teniendo como protagonista al sabio, Arquímedes. Sucedido doscientos años A.C., existía un rey en Sicilia, Hieron II, quién estaba afanado por lucir en su cabeza una corona grande y repleta de Oro, que fuera identificada como tal, hasta de larga distancia, el susodicho rey encargó de la manufactura de dicha corona en oro a un orfebre de esa época, en épocas en que se desconocía los meandros de este arte, y no distinguían con facilidad, el Oro con otros parecidos metales preciosos, como la plata y otros. Cuando el rey recibió la corona, sospechó que el orfebre se había quedado con gran parte del Oro que se le había dado con esos fines, y muy hábilmente había fundido, con mucho arte, con plata el resto, para que pareciera Oro puro; el rey no sabía la fórmula para establecer si el orfebre lo había estafado o no, Arquímedes para la época gozaba de alto prestigio, como hombre sapiente e investigador, y lo mandó a buscar a su corte, y le ordenó que le resolviera el problema, una orden de un rey en tiempos en que los reyes eran tenidos como dioses, por lo tanto mucho más venerado a lo que existe hoy en día.

Arquímedes, se preocupó porque no sabía cómo darle solución a semejante dificultad, pensaba y pensaba, sin que se le vinera a su cabeza como podía ser la fórmula para resolver el dilema, más cuando la corona o la cantidad de oro de que se suponía que el orfebre se había robado, era valiosísima; un día cualquiera, para relajarse y recobrar un poco de tranquilidad, decidió ir a los baños públicos del Siracusa (Italia), al entrar a la bañera que estaba repleta hasta el borde, sucedió dos cosas; que le conllevaron a dar la solución a la complicación que no lo dejaba dormir, observó que parte del agua se derramó al subir su nivel, y él, sintió que pesaba menos y flotaba. Entonces gritó “ Eureka” (lo he encontrado en griego), y tanto fue la alegría de Arquímedes que salió de la bañera desnudo, se le olvidó hasta de ponerse la ropa y regresó corriendo a su casa, totalmente desnudo, el sabio Arquímedes, con alto coeficiente intelectual, se había dado cuenta, de que si introducía la corona en un cubo lleno de agua, hasta el borde, desalojaría parte del agua, exactamente el equivalente a su propio volumen, y así, él podría medir la cantidad de agua derramada, así determinaría el volumen de la corona, y como la plata es menos densa que el oro, al igual peso, una corona de plata sería más grande que una de oro y desalojaría más agua que una de oro puro, por tanto, una corona adulterada desalojaría más agua que una de oro puro, y que un lingote de oro del mismo peso.

En la práctica, el efecto sería muy pequeño y difícil de medir, sin embargo, como de verdad Arquímedes era un sabio, también se había dado cuenta que un objeto sumergido en un líquido experimenta un empuje vertical hacia arriba o fuerza ascendente, igual al peso del líquido desalojado, procedió Arquímedes entonces a dar solución al problema, colgando la corona y un lingote de oro del mismo peso en los extremos opuestos de una vara, que a continuación suspendió por el centro, para que ambos pesos quedaran equilibrados. Luego lo sumergió en una bañera llena de agua: si la corona era de oro puro, tanto ésta como el lingote experimentarían el mismo empuje, y la vara quedaría horizontal; si, por, el contrario contenía plata, su volumen sería superior al del lingote, desalojaría más agua y la vara se inclinaría, de allí surgió lo que se ha denominado, el principio de Arquímedes, que sostiene que el empuje de un objeto sumergido en un fluido, es, igual al peso del fluido desalojado por dicho objeto, y eso explica porque flota en el agua objetos de materiales densos, un barco de acero de una tonelada se hundiría en el mar, hasta que haya desalojado una tonelada de agua, pero, llegado a ese punto dejará de hundirse. Su casco profundo y hueco, tiene mayor volumen que un bloque de acero del mismo peso, por lo que desaloja más agua y flota gracias a un empuje mayor. Vitruvio narra en su documento que en efecto, gracias a Arquímedes, el rey halló que su corona contenía plata y no oro, y el orfebre recibió castigo a muerte, qué tal si este sabio existiera hoy en día, con el enorme avance de la tecnología moderna, donde los investigadores todo lo tienen en sus manos para experimentar, ¿qué no hubiera descubierto Arquímedes para el bien de la humanidad?

Estaban los medos y los libios, en combates y enemistades constantes, tenían  25 años de estar enfrentándose, los eclipses para el tiempo, se consideraban mensajes de los dioses, del cual se le daban interpretaciones adversas o a favor de un pueblo o una región; Tales de Mileto, estamos hablando 585 años A.C., según lo cuenta el historiador griego Heródoto, predijo un eclipse solar que se tenía que dar el 28 de mayo del año 585 A.C., y efectivamente, el eclipse se verificó para ese día y ese año, hazaña que sirvió para poner fin a la guerra entre medos y libios, al quedar maravillados y admirados del fenómeno y de las predicciones de Tales de Mileto, llamado así porque nació en Mileto, una ciudad de Asia.

Empédocles, médico, poeta, orador, hombre de ciencia, nacido en Sicilia, concibió una teoría, según la cual todas las cosas están hechas de cuatro raíces, tierra, aire, fuego y agua, la combinación de estas cuatro raíces producen cualidades como el calor, la humedad, que, a su vez originan la tierra, y todas las plantas y animales, y pregonó, que el amor y el odio son las dos fuerzas que dominan en el universo, predominando el odio, lo que explicaba que la vida fuera tan difícil, teoría, que fue derruida tiempos más adelante, a esa teoría para esa época se le denominó, los cuatro humores, que estuvo predominando hasta el siglo XVII, hasta cuando se desarrolla la química moderna.

La anécdota respecto a Empédocles, creía que sus capacidades intelectuales, le fueron dadas por los dioses, y por ello, convidó a un grupo de amigos, y no se sabe cómo, treparon hasta la cima del volcán, Etna (Etna es el volcán más activo y el mayor de Europa, queda en la isla de Sicilia – Italia, y es patrimonio de la humanidad desde el año 2013); para demostrar que era inmortal, se arrojó al cráter en presencia de sus amigos; que no lo vieron salir más, lo consumó como era de esperarse en segundos la altísima temperatura y las llamas, se supone que dicho suceso se dio en tiempos en que el volcan estaba sin actividad, de lo contrario, no hubiera sido posible que llegarán al cráter del volcan por las altísimas temperaturas

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